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miércoles, junio 26, 2019

Lagrima de otono


Lágrima de otoño

Un conato de nieve paseó la mañana
pero quedó desnudo de blancura el espacio.
Una espera que guarda la semblanza de alguna
que perdida en rocío evaporó silente
al llegar hermosura forzosa la aurora.

De repente la angustia de estar solos, perdidos
se hizo más latente ya menos tolerante
le ganó a la pena saber que hay mañana
a diario sin remedio 
con veredicto ciega
descarada y cruelmente asumió con más ansia
la guerra contra el tedio.

El conato de nieve que en plena primavera

nos mostró al desnudo tiritando de frío
dolorosos de esperas de añorados encuentros
que soñábamos juntos para olvidar vacíos.

Se perdieron los besos y brazos protectores
que realmente no fueron.

Descubrimos los ojos acariciando suave
y los labios libando de unas bocas ajenas
para seguir viviendo.

El llanto cristalino de prismas congelados
arrojó al Otoño con lágrimas y risas
celebrando el momento de revestirnos llenos
de nuevas emociones y de vivencias plenas.



Irely Martínez Montes

©Rufina






domingo, junio 16, 2019

Despertar 3

Despertar 3

Sorpresiva frescura
que el Universo explaya
concierto estimulante
de notas cristalinas
y tonos verde-grises
entre trinos, grillos roncos.

Percibía la aurora
como se dormía el ocaso
mientras tarareaba nanas.

En fiesta destellante
de la montaña más alta
cae diamantina cascada
bañando piedras y troncos
desnuda piel estremece
la mañana que avanza
y del más obscuro entorno
resurge un brillo de fuego
que ni la brisa aplaca.

Se intensifica el aroma
de la agreste expansión
colma de rocío el alba
y se evapora en los cuencos
de hojas, flores y ramas
mientras las cigarras buscan
regresarse a su morada.

©Rufina





viernes, mayo 24, 2019

Huracan


Huracán

Una sábana cuelga,
tres niños,
el mar vacío,
la danza...
¡Mi voz en la ventana!

Una densa espesura
entre el sueño y la sábana,
maderos derretidos...
el viejo paño rasgado,
fundidos nada y mar.

Se pega mi voz a las ventanas,
y una mujer de negro
comienza su danza
de angustiosa partida.
No la ven.

©Rufina


jueves, mayo 23, 2019

Que manera de llover


¡Qué manera de llover!

Sobre el negruzco techo
proyectan sombras
las redes de arañas:
en danzas fantasmales,
al capricho del viento.

Afuera el agua pega
sobre ramas, troncos,
cristales y azoteas,
seduciendo intenciones.

Adormecente ritmo,
entre pellejo y carne,
cubriendo las visiones,
cercenando mañanas.

Se mantiene anegado
aún si se sacude,
se tiende o se airea...
-un sopor insufrible-

como si por los poros
en lugar de absorberse,
expulsárase el zumo...
          ablandando la tierra.


©Rufina - 
Puerto Rico
noviembre, 2018




miércoles, mayo 22, 2019

octubre


Octubre

Llegó mañana. 
Enajenada,
la conciencia busca entre bostezos
una fórmula que obligue al alma
                                   a replegarse;
un espacio para
hundirse en el olvido;
el más ardiente naranja del otoño...
¡Que acaricie dolores y sollozos!

Tiemblan las manos,
la razón intenta despertarse.
Con pesadez de bulto viejo
lleno de intervalos y papeles,
el vaho encerrado en un tintero
y el corazón de dos...
                         ¡Hecho retazos!

Siempre inútil.
Huír del ósculo soñado 
                          es imposible...
Dejó de ser idea para armarse
en el profundo cosmos de mi pecho
junto a febriles horas,
                          donde yace.

Rufina




martes, mayo 14, 2019

Cielo e infierno




Querida Rufina,
Estoy aquí como siempre gozando tu presencia y tus poemas en los que muestras el Cielo en tus manos y fuego en el alma. Yo siempre te imagino dulce, enormemente sensible, ocultando lágrimas y abrazandote a la vida. La mía me dio la dicha de tenerte como amigahermana. Te abrazo querida
Ernesto Kahan


Inesperado encuentro,
angustia inconsciente,
urgencia, grito, llanto...
Cielo en las manos, fuego en el alma.

Lejanía insalvable renegando los tiempos
construídos por sueños en ideadas proesas,
inventando los cantos, buscando un horizonte
sin medir las distancias.

Cuando eran los besos las ráfagas violentas
de una caricia dulce,
el dolor se hacía menos
mientras más cerca el alba.

El llanto fue amable como se hacían pequeños
los más bellos poemas;
la ausencia y el espanto, se daban mil abrazos
fundiéndose en olvidos negando consecuencias.

De aquél cielo cercano
y mordiendo las nubes,
alguna vez tocamos
enormes las pasiones.

Habituando las tardes repetimos fracasos 
-que habían dolido tanto-.
Se nos quedó en los sueños el necesario abrazo
y el sabor agridulce de imborrables ausencias.


©Rufina -noviembre, 2008



sábado, mayo 04, 2019

Consecuencias



Consecuencias

Cuando fuimos la hora y el momento
la soledad dejó los excedentes
creados con ardid por infortunios.
Cerramos los ojos
  queriendo ver el cielo.
Desde aquí todo luce diferente.
La amorfa realidad es como un puño
que libera de golpe toda culpa.

A pesar de que nada sea cierto
-y finalmente todo se descubra-
continuará el sueño siendo sueño
y el porvenir un gajo de desvelos.

Nos será necesario estar bien altos
para atisbar lejanos horizontes
y sentados sobre un trípode sin dueño
al centro de la amarga desventura
deberemos hermanar el desconsuelo
al dolor de haber perdido nuestro norte.


©Rufina





sábado, abril 13, 2019

Canto de amor a la muerte


"Cuando el olvido te olvida, sólo te deja una herida

 perfecta con nombre y apellidos."   -Eusebio Priego



Vientos perfumados de inmensidad de cielo, 
bailan camino a donde se dividen pasos
donde se deciden finales impensables 
donde se vislumbran mañanas tenebrosos.

No hay hombre consciente que abrace la muerte
a pesar de retos, de estudiada bravura
-suerte de ignorancia, impotencia y terror
inmenso que apabulla, ignorando señales.

De allá, los futuros fantasiosos caerán
y bajarán hasta el rehoyo más profundo
dejando carne pegada al despeñadero
es forzosa la putrefacción del tiempo.

No más viento, larga el olor, se apaga la luz
muerde una rabia sorda por permanecer
y se queda todo lo que pensamos tener
en el hoyo negro de la nada que llega.

Rufina
abril 11, 2019







viernes, abril 12, 2019

Como pasa la vida

Como pasa la vida sin tocarnos
cuando creyendo ver ya ni miramos
cuando quitamos alas a los sueños
cuando somos los cómplices inertes
de las rancias mentiras de los miedos.

Como pasa la vida sin espacios
para acercar la piel a realidades
para pactar esperas con la muerte
que no se detendrá mientras vivimos
y que nace con el primer respiro.

Rufina
11 de abril, 2019


viernes, abril 05, 2019

Herencia

Herencia

He visto esfuerzos destruidos
desde los entablados 
sobrantes de las tahonas 
que exprimieran vientres negros:
maiz molido con sangre
-melao de caña amargo-

Con golpe de fusta
se abría la noche
tiñendo de rojo un cielo
que nunca supo de estrellas
esparciendo sobre el suelo
lágrimas, dolor y muerte.

Aún encuentro en los caminos
marcas del férreo yugo.

@Rufina




Nosotros


Constante movimiento que define el ciclo
Cada pieza, un milagro individual
                               integrado
                               al colectivo.
Cielo y tierra.
      Mar y arena.
             Sol y luna.
Cadena interminable constante renacer.
                   Luz y sombra.
                       Aire y fuego.
                            Sequía y lluvia.
Milagros inmensos que desconocemos
Un regalo inmendible que no merecemos.
Simbiosis mágica.
Nosotros
      inmundicia destructora.
                    Blasfemia y crimen.

                        Manos manchadas.
                             Negación. 
Cada vez menos espacio.
                    Menos aire.
                         Conciencia inerte.

Mucho le debemos a Dios 
que tanto tememos la muerte.

@Rufina



Sin titulo 23

Como siempre,
              la lluvia 
cómplice de penas.
Sale al encuentro
           de razones.
Soledad duele.
En el vientre,
sentidos vacios.

El aluvión anuncia
ideal momento.
               Perdidos,
carencias compartidas 
encuentran
               corazones.
Gris
el dolor se externa.

Mojado
         el amor se vierte.

@Rufina


Binomio

Pestañea indeciso,
queriendo permanecer
bajo las sábanas negras
que cobijaron su aventura.
No sé si es que reúsa
a exponerse satisfecho
o teme se haga público
el clandestino romance.
No pondría en evidencia
el honor de su amor negro...
¡moriría de ser preciso!

Despierta sin remedio.
No ceder sería negarse
a asumir sus realidades,
                  a ser.
Pestañea y se levanta,
se reviste, despereza,
y se entrega 
a sus deberes con paciencia.
Alivio tendrá a su locura
al final de la jornada
bajo las sábanas negras
que cobijan la aventura.

@Rufina


miércoles, marzo 27, 2019

Lo justo

Innombrable se arrastra bajo piedras-milenios,
testigo de batallas en guerras reinventadas
llenas de amados rostros echados al olvido.

Llamados escogidos atacaron raíces;
y la sangre entre hermanos se mezcla, se derrama.
No se abrazan palabras y el terror aglomera
las manos desoladas donde seres sin nombre
buscan con desespero otras manos que salven.
Mentiras divididas pegando al viento-muro
donde el maná no llega porque sobra grosura...
se esconden reafirmadas por el miedo y el odio,
mientras hambre y miseria ahogan los futuros.

Debajo de las piedras clama el crujir de huesos,
los odios fraternales que en mitad de la muerte
provocan en las guerras partos interminables
sin contar nacimientos. Mientras, se hace imposible 
que los niños se duerman sin temor a la noche,
las miradas seguras busquen el horizonte,
la tierra en agonía sea limpia de la sangre
que ha tornado la historia en perennes sollozos.

El Universo es uno para lo repudiable:
Surgen los alaridos de todas las esquinas,
del fondo de los mares, la inmensidad del cielo,
todos los elementos y todas las galaxias...
El dolor se hace uno y se expanden razones
para exigirle al mundo retomar la cordura,
terminar con el vicio de las iniquidades
¡Y abrirse en un abrazo donde quepamos todos!

©Rufina





Sin titulo 3

El mudo vibrar de piel
llega hasta los huesos como garras, 
abriendo
rompiendo.

Insensible punzada de tiro certero
sin origen propio o definido blanco,
lacerando espacios, revolviendo hiel.
Su frío expande y su alcance hiende
invadiendo estancias, tumbando bisagras,
destrozando puertas.

Un temblor de labios
y ojos sorprendidos reconocen huesos
perdidos por miedo de tiempos lejanos,
recuerdan
llorando.

©Rufina



sábado, marzo 09, 2019

Catalítico


Catalítico

Tenemos motivos comunes para hacer las mismas cosas, 
o al menos, parecidas.
Para todos la lluvia, la noche, los elementos,
confabulan en armónica complicidad para encender la chispa,
avivar la llama que consume en urgencias
espíritus creativos anhelando campo abierto,
ser parte del concierto, de sonidos universales
que producen milagros.

©Rufina

sábado, febrero 02, 2019

Elemento



Elemento

Tiembla la tormentera y silva.
Empuja lluvia bajo las piedras,
destapando las tumbas viejas,
destruyendo ramas, viejos troncos.
El quieto monte ruge la rabia
y ahulla el viento arremetiendo
contra esperanzas: el miedo reina.
Les muerde frío en cercanos cuerpos
suplicando que no extinga la luz.
Semejan ojos de perro triste
esos que miran como venganza
a los caminos que no se extienden.
Ruge la rabia de la impotencia
sobre la fuerza descontrolada
de la miseria que no se apiada.
Tiembla, silva, ahulla y muerde
frío de tumbas, bajo las piedras...
                                desesperanza.
©Rufina


Mañana

Para llegar a ti, recorrí los rincones 
más oscuros del mundo; 
los más hondos abismos, las más altas montañas... 
Y conté las estrellas de mar, las caracolas; 
de su furia y su paz conté todas las olas 
y los granos de arena de las faldas que baña.

Me detuve en el tiempo a intentar escucharte, 
pero el viento implacable se negaba a traerme 
los susurros de voz o tu aroma y tus besos...  
Delirando cansada, me refugié en las horas y con ducha de lluvias 
apagué las fogatas que quemaban mi entraña.

Cuando ya fue de noche, me cubrí con la niebla y me acosté en las ramas.  
Los grillos y los sapos en tonos armoniosos, 
para que me durmiera, me cantaban las nanas. 
Con sutil diligencia, las luciérnagas, todas... apagaban sus luces 
y la luna dolida, por mi inútil esfuerzo sin vergüenzas lloraba.

Mañana contaré las piedras del abismo, las hojas y los troncos, 
las gotas de rocío... 
Removeré la tierra que cubre las raíces, recorreré países 
y buscaré en el río, debajo de las piedras con presencia de siglos.  
Eso será... ¡mañana!


Rufina



Caminando

¡He caminado tanto!  
Pareciera que estoy recorriendo la misma vereda una y otra vez... ¡para llegar a ningún lado!  
Mis sudores huelen a sangre.
Mis pies están descarnados, no duelen: 
¡se han formado sangrantes callos en sus plantas! 

Encontré la manera de no caer de rodillas 
y eso me ha hecho más fuerte a pesar del cansancio... 
Mis ojos arden y las lágrimas no queman.

No tengo idea de lo que pasará mañana, ni quiero pensar en dejar de caminar.  
Porque... ¡es que ya he caminado tanto!

He visto miles de hombres con crujir de dientes, implorando,  
en la agonía de un dolor calcificado que pesa. ¡Miles en constante lucha por mantener su cabeza a flote y no sucumbir!  
He visto niños llorando, como hombres intentando encontrar un espacio 
que les permita apropiarse de la vida 
que les ha sido negada. 

¡He caminado tanto!  Pero el camino sigue ahí... ¡y todavía tengo mis pies!

Rufina




Crescendo

Milenios preceden y no hay soluciones.  
Antes que el yo todo estaba y nada importó.  
Justo como es ahora.  

De la creación, aquellos seres superiores 
retro-evolucionaron dejando orfandad y abandono...  
¡Nuestra suerte! 

La verdad es que no tuvieron salida.
¿A qué quejarnos?  
Es lo que queríamos.  

Terminaremos extinguiéndonos y las cucarachas...  
¡seguirán reinando!

Rufina