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jueves, enero 19, 2012

Será


El día anuncia la tormenta, 
muerde el frio los huesos, 
la humedad se adhiere a la piel, 
irreverente, el miedo
hace mella en las ruinas. 

Despertando torpes recuerdos
se agolpan las vivencias,
quereres sin ataduras... 
No existen formalidades 
ni timidez estudiada. 

Ahora que quiero odiarte, 
la mordida del frio sigue 
a pesar de que lágrimas 
de vergonzosa impericia 
cubrieron las verguenzas. 

Irreverente cuelga 
un tendedero de recuerdos 
meciéndose burlón 
ante una piel de vivencias, 
donde la humedad se torna rio.

Caudal indómito donde los huesos
reencuentran recuerdos, 
danzando sobre sus exequias, 
abrazados al desconsuelo  
mientras no salga el sol.

No habrá reconciliaciones
y la vena desbordada
que pariera frescuras,
será abierta, generosa,
mal que el amor nos pese.

Será que la lluvia se acerca
cargada de excesos alguna vez
olvidados por impericia,
vergüenzas, sin existir
formalidades.

Será que regresa la lluvia...


©Rufina



Como antes

Como antes, sonríe de mañana al recordarme.
En un pliegue del lino de tu almohada
busca y aspira del perfume que una vez
mi tesoro abismal bien te ofrendara.
Luego adórname los pechos con los besos
que prendiste de mis labios con el miedo
de no poder después recuperarlos. 

Como antes, suéñame releyendo el parnaso
que nació de la urgencia de tus manos 
cuando moldeaban las musas en mi cuello 
listas a abrir camino hasta el refugio
donde el néctar libado se hace mieles
denso, ambarino dulce y nutritivo
que supliría tu afán de saciedad. 

Como antes, cántame las hermosas coplas
que inventadas al aire no permitan a nadie
reclamar pasionales caricias -solo mías-
y cuélgame al extremo de tus alas
para volar al ido, capturado Universo
a extremos de un océano que, rabioso,
no permitió jamás ser persuadido.


©Rufina